Rico, mantecoso y sabroso, el salmón es delicioso a la parrilla, al horno o crudo — un favorito versátil tanto para cenas como para sushi.
Fresco — filete con piel y sin espinas, cortado al momento.
Se vende por libra.
Conservación: mantener refrigerado y consumir en 2 días, o congelar el día de la entrega.